Comprar un poco más a menudo y en menos cantidad

Ilustración de un paisaje

Durante años se nos ha dicho que lo práctico es hacer una compra grande a la semana. Con coche eso tiene sentido. Sin él, resulta más cómodo ir a la tienda más a menudo y llevar menos cosas cada vez. La comida se mantiene más fresca, las bolsas no pesan tanto y el paseo diario a la tienda se convierte en un pequeño ritual.

Para empezar, piensa en tus comidas de los próximos dos o tres días, no de toda la semana. Anota lo que necesitas para cocinar esos días, más un poco de fruta, pan y algo para picar. Con esa lista corta, entrar y salir de la tienda es rápido, y no hace falta cargar con mucho. Además, así compras menos cosas innecesarias.

La despensa básica

Aun así, es útil tener en casa una pequeña reserva de productos básicos que no se estropean: arroz, pasta, legumbres, aceite, sal, conservas. Estas cosas se compran de vez en cuando, en pequeñas tandas, y ocupan poco espacio. Con ellas siempre puedes preparar una comida sencilla, aunque un día no puedas salir a comprar.

Las verduras, las frutas y el pan se compran en pequeñas cantidades y con frecuencia. De esta forma están siempre en su mejor momento, y se tira menos comida. Muchas personas dicen que al comprar en pequeño prueban más productos de temporada, porque cada día ven algo distinto en el puesto o en la tienda. Es una manera de disfrutar más de lo que se come.

Aprovecha las tiendas de tu barrio. Cuando vas a menudo, conoces a los dependientes, te recomiendan lo que está bueno y se crea una relación agradable. Además, no tienes que cruzar la ciudad, ni buscar aparcamiento, ni hacer colas largas. Una compra pequeña se despacha en pocos minutos. Si pasas por la tienda de camino a casa, apenas notas que has ido a comprar.

Si al principio te parece incómodo, prueba durante una semana y mira qué tal te va. Puede que te cueste acostumbrarte, pero pronto verás que es más ligero y más flexible. No hace falta ir a diario ni renunciar por completo a la compra grande cuando la necesites. Lo esencial es encontrar un ritmo que te resulte cómodo y que no dependa del coche.